El cubito que le pones a todo: por qué esconde más sodio que el caldo casero

Cuando preparas la sopa, agregas un cubito casi sin pensarlo porque le da el sabor de siempre: ese gesto es también el que más sodio suma a tu plato, el mineral que ayuda a mover el agua entre tus células.
El cubito concentra en pocos gramos lo que en un caldo casero se diluye en litros de agua y verduras: por eso un pedacito pesa tanto en la cuenta del día, igual que una cucharada de sal directo en la olla.
Un cubito entero puede sumar más de la mitad del sodio que un adulto necesita en el día, y una taza de caldo sin sal agregada apenas suma una fracción de eso. La próxima vez, prueba con medio cubito o el caldo bajo en sodio: el sabor sigue, el plato pesa menos en sodio.
Lo que pesa cada lado
Cubito de caldo concentrado.
Un solo cubito aporta más de 1.000 mg de sodio, casi dos tercios de la referencia diaria.
Caldo sin sal agregada.
Una taza de caldo sin sal agregada aporta apenas unos 200 mg de sodio, una fracción del cubito.
Fuente: USDA FoodData Central; NIH, Oficina de Suplementos Dietéticos.
Información general con fines educativos. No reemplaza la consulta con un profesional de la salud.
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