La pechuga de pollo al horno: cómo suma niacina y selenio además de proteína

A las cuatro de la tarde, cuando la energía se va al piso, tu cuerpo necesita niacina, una vitamina del grupo B que ayuda a convertir lo que comes en energía. Y está en un plato que ya conoces bien: la pechuga de pollo.
Casi todos la eligen por la proteína, y con razón. Pero esa misma carne trae algo que mucha gente busca en un frasco: niacina y selenio, un mineral que ayuda a tus defensas. Las cifras son de la pechuga asada y sin piel; con piel o frita, cambia la grasa.
Un trozo del tamaño de tu palma trae dos tercios de la proteína que una mujer necesita en el día, toda su niacina y la mitad de su selenio. La próxima vez, al horno y sin piel.
Paso a paso
- AL HORNO Y SIN PIEL. Una pechuga asada, solo la carne y sin piel: así se miden las cifras que siguen.
- 100 G: 31 G DE PROTEÍNA. Un trozo del tamaño de la palma trae 31 g, dos tercios del día de una mujer adulta.
- LO QUE NO SE VE: NIACINA Y SELENIO. 14 mg de niacina, el día entero de una mujer, y 28 mcg de selenio, la mitad.
Fuente: USDA FoodData Central; NASEM, ingestas diarias de referencia.
Información general con fines educativos. No reemplaza la consulta con un profesional de la salud.
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