El magnesio del pan integral: esto es lo que pierde la harina refinada

La fibra es la parte del grano que tu cuerpo no digiere: pasa por el intestino, retiene agua y le da volumen y lentitud a lo que comes.
Pero el trigo no llega entero a la harina blanca. En la molienda se separan el salvado, que es la capa externa, y el germen, la semilla pequeña que está adentro. En esas dos partes vive casi toda la fibra del grano y buena parte de su magnesio.
Lo que queda es el endospermo, que es sobre todo almidón. Por eso la harina refinada da una miga blanda y pareja: le quitaron justamente las partes gruesas, las que aportan color, textura y fibra.
La harina integral se muele con el grano completo, salvado y germen incluidos. El magnesio participa en cientos de reacciones dentro de tus células y contribuye a la función de los músculos y los nervios; en el pan viaja con las mismas partes que la refinación deja afuera.
Rebanada contra rebanada, con los mismos 28 gramos: el pan blanco aporta 0,6 g de fibra, 6,7 mg de magnesio y 2,3 g de proteína. El integral aporta 1,7 g de fibra, 21 mg de magnesio y 3,5 g de proteína. Casi el triple de fibra y tres veces el magnesio en el mismo peso.
Aun así, 1,7 gramos por rebanada es una cifra pequeña frente a la fibra de un día entero. Cambiar el pan suma; no resuelve el total por sí solo.
Lo que muestra la imagen
- PAN BLANCO: 1 rebanada de 28 g: 0,6 g fibra
- PAN INTEGRAL: misma rebanada: 1,7 g de fibra
Fuente: USDA FoodData Central.
Información general con fines educativos. No reemplaza la consulta con un profesional de la salud.
#vs#alimentos#magnesio#panintegral#harinarefinada
Este artículo salió primero en nuestra página de Facebook. Seguila para recibir uno nuevo cada día.
Seguir a Salud Y MetabolismoSeguir a Mejorando Tu SaludSeguir a Salud Con TodosSeguir a Metabolismo Y SaludSeguir a 100% Metabolismo

